Evita

Romper el negro corazón de la injusticia

“Mientras vivió, vivió de darse, como el misterio de la música, en el tiempo“, diría de ella el poeta. ¿Qué tenía aquella mujer, que la hizo arder en un tiempo tan breve y fulgurante, y que dejó tras de sí una estela inolvidable?. Su confesor y amigo, el sacerdote Hernán Benítez, acerca una respuesta: “Era una mujer con un tremendo problema clavado en el alma. Continuamente se preguntaba: ¿Cómo es posible que el mundo esté hecho con diferencias sociales tan radicales? Su programa en la vida no era dar de comer al hambriento, sino redimir al hambriento de su hambre. Quería que el pobre dejara de ser pobre”.

“Mientras vivió, vivió de darse, como el misterio de la música, en el tiempo“, diría de ella el poeta. ¿Qué tenía aquella mujer, que la hizo arder en un tiempo tan breve y fulgurante, y que dejó tras de sí una estela inolvidable?. Su confesor y amigo, el sacerdote Hernán Benítez, acerca una respuesta: “Era una mujer con un tremendo problema clavado en el alma. Continuamente se preguntaba: ¿Cómo es posible que el mundo esté hecho con diferencias sociales tan radicales? Su programa en la vida no era dar de comer al hambriento, sino redimir al hambriento de su hambre. Quería que el pobre dejara de ser pobre”. (Entrevista en La Familia Cristiana Nº 516).

Con semejante carga surcó Evita su camino. Hay algo definitivamente notable en la forma en que no rehuyó ninguno de los avatares que le planteó el destino. Los clásicos habrían admirado a esta mujer del partido de Lobos, provincia de Buenos Aires, que con toda naturalidad, con exquisita gracia, aceptó el desafío desmesurado que le formulaba la Historia. Se hizo cargo de su papel como mujer del presidente; se hizo cargo del papel que podía jugar en defensa de los derechos de la mujer; se hizo cargo de todo lo que sus hermanos de clase depositaban en ella porque la sabían hija de la pobreza, conocedora de la humillación de ser pobre en un país tan opulento y oligarca. Vivió haciéndose cargo, como pocas personas lo han hecho en este país cultivador de la indiferencia y el “spleen”, como una legendaria elegancia británica.

A los británicos de segunda de la oligarquía terrateniente les cayó pesado el sentido de la incumbencia general que revelaba Evita: todos los dolores, todas las postergaciones, todas las enfermedades las quería torear de frente, romper el negro corazón de la injusticia, no aflojarle a la tristeza, al desamor, a la explotación. Pero como era consciente de su finitud, cada vez que hacía algo reclamaba que los descamisados lo hicieran suyo, lo compartieran y lo tomaran también en sus manos.

No retrocedió ante el insulto, no se arrugó ante la infamia que se cebaron en ella con ese viejo, podrido odio que se incuba en el ocio, en el vivir de los demás y a costillas de los otros, o en el mirarse el obligo suponiendo que eso es la cultura. ¿Cómo se iba a achicar, si las masas amaron a esta hija del pueblo con un amor que todavía asombrará a las generaciones venideras?

Al lado de Perón –del que no puede separársela-, pero con el sello propio de un corazón tan generoso que todavía no ha encontrado parangón. Aquel “gorrión” al lado del “águila” –como escribió ella misma refiriéndose a su relación con Perón-, sin embargo se convirtió en la voz estentórea de millones de voces, cuando clamaba “porque nosotros no nos vamos a dejar aplastar más por la bota del imperialismo y de los traidores oligarcas”.

Aquella muchacha del ’45 se había convertido en esta mujer inolvidable, cuya memoria vivirá mientras exista la memoria de la clase obrera. Ella sintió, como un anticipo del futuro:

“Yo sé que ustedes tomarán mi nombre y lo llevarán un día como bandera a la victoria”

Última modificación: 13 de agosto de 2012 a las 11:53
Hay 0 comentarios
For security reasons you need to type the text displayed in the following image <img src_="/captcha/image/cedaaa5b742fe4c6ede7e0c19c9a757670bf5a54/" alt="captcha" class="captcha" /> <input type="hidden" name="captcha_0" value="cedaaa5b742fe4c6ede7e0c19c9a757670bf5a54" /> <input type="text" name="captcha_1" />